Sobre este proyecto

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Este proyecto nace con un doble propósito. Por un lado, mostrar y contar historias de personas que luchan cada día para superar una discapacidad física, superándose a sí mismos. Y por otro lado, motivar a quienes acaban de perder un miembro.

Estas eran las ideas primigenias que me llevaron a comenzar el proyecto. Sin embargo, a medida que he ido conociendo a estos seres tan especiales, algo ha cambiado. Resulta que esas historias que debían servir de motivación para otros amputados, calan tanto o más profundamente en los corazones de los “no- discapacitados”, que no pueden dejar de admirar esos espíritus, provistos de una voluntad inquebrantable de no detenerse ante el mínimo obstáculo, y aceptar, aprovechar y disfrutar la vida tal como viene.

Creo que como sociedad, deberíamos cambiar muchas cosas, en cuanto a escala de valores, generosidad, solidaridad… Valorar el esfuerzo y no tanto el resultado, porque el beneficio real está en el camino, no en el fin; respetar la diversidad, porque lo diferente nos enriquece; ver la belleza en cada ser humano, independientemente de los cánones comerciales impuestos; reflexionar sobre el concepto de discapacidad, cuando vemos verdaderas hazañas en todos los ámbitos llevadas a cabo por personas con alguna discapacidad, mirándonos en el espejo para descubrir que tener los cuatro miembros no significa ser mejor que quien no los tiene. En definitiva, luchar contra todos los prejuicios que, consciente o inconscientemente, tenemos hacia lo diferente, y normalizar y dignificar la imagen de las personas amputadas. Yo, humildemente, sólo pretendo tocar alguna fibra en la emoción y en la razón de quien no tenga la suerte de conocer alguna de estas historias, que tanto bien hacen a quienes les rodean, y rendir un homenaje a estos héroes, ejemplos de vida, y a los que yo personalmente coloco en en pedestal más alto que pueda haber. Aquí sólo soy su altavoz, para que los demás puedan enriquecer su alma y recibir una gran lección y ánimo para vivir felices y agradecidos.

 

En este proyecto caben todas las personas amputadas, no importa su sexo, edad, profesión o cultura. Sólo hay una premisa: que amen la vida y que transmitan alegría.

Da igual si es hombre o mujer, niño o adulto, si practica algún deporte extremo o hace punto de cruz. Cualquier persona con alguna amputación, que tenga una vida plena, feliz, y que sea capaz de transmitirla a través de sus ojos y su sonrisa, es bienvenida a este proyecto.

Como fotógrafo me gustaría pasar el máximo tiempo posible con cada amputado, fotografiar su vida diaria, sus actividades cotidianas y sus hobbies, sus ilusiones y su vitalidad. Es un proyecto a largo plazo, pues todo esto supone viajar y buscar fechas adecuadas para la realización del reportaje. Siempre se puede estudiar la mejor opción en cuanto a logística y alojamiento, y lo ideal sería pasar por lo menos un par de días con cada protagonista. Mientras encontramos fuentes de financiación, el proyecto no puede estar parado.